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1/27/2012

Asesoramiento Individual y Grupal


Diferentes conceptos de asesoramiento

El asesoramiento ,es un sistema de ayuda interpersonal, destinado a identificar y crear procesos de pensamientos, sentimiento y acción que resultan contraproducentes de algún modo o que deben mejorarse., con el se establecen objetivos ,que permitirán a la formación de métodos positivos de desarrollo y que permitirán superar obstáculos ,con un repertorio nuevo de ideas ,creando hábitos positivos de desarrollo, ayudando a lograr que los individuos se comprendan a si mismos ,con los aspectos positivos y lo negativos que deben evitarse y mejorar. 

Mediante el asesoramiento se impulsa a los individuos asesorados a crear alternativas viables y diferentes opciones, y crea las condiciones para formal una metodología personal de rechazo o aceptación de las ideas y metodologías adquiridas .esta definición encierra varios conceptos específicos a tomar en cuenta como son:
1- la eficacia del asesoramiento viene determinado por un cambio positivo en el asesorado.
2- -el asesorado es el elemento decisivo de los dos que participan en el proceso de asesoramiento, pues es la razón de que exista la relación y la actividad.
3- El asesor no puede limitarse a hacer lo que surja de forma natural Según su propio estilo.
4- el asesoramiento puede considerarse como el trabajo mas difícil y gratificador a que puedan consagrarse 2 individuos.
5- existe una relación entre, pensar, sentir y hacer que puede considerarse casual.
6- -el asesor es el individuo capacitado y competente en la relación y en la actividad de asistencia interpersonal, y de su habilidad depende el éxito del asesoramiento.
7- El cambio de conciencia en el asesorado es producto de un proceso de orientación meticuloso y hábil.
8- Cada asesorado es unipersonal y tiene su propio método interpretativo y sistema de comprensión único
El asesoramiento es la acción y efecto de asesorar o asesorarse. Este verbo hace referencia a dar o recibir consejo o dictamen. La noción de asesoramiento está vinculada a la de consultoría ya que, justamente, el latín consultus significa “asesoramiento”.
En este sentido, puede decirse que un consultor es un especialista en determinado tema que ofrece consejos y asistencia sobre su área de experiencia.

Cabe destacar que la consultoría es un servicio independiente de la empresa. Esto supone que el consultor debe ser imparcial, por lo que está en condiciones de dar su punto de vista y de señalar los errores que, según cree, comete la organización. Por eso, la relación entre el consultor y el asesorado puede ser compleja, ya que el consultor no tiene la autoridad necesaria para ejecutar las acciones que cree conveniente, sino que debe convencer al empresario acerca de las ventajas de un cambio en su conducta o en su forma de dirigir.
El asesoramiento que brinda un consultor, por lo tanto, proporciona los conocimientos necesarios para que el asesorado pueda resolver los problemas cotidianos. El consultor no debe llevar adelante las tareas de resolución; en cambio, debe asesorar y brindar las capacidades profesionales necesarias a los directivos de la empresa.

Breve descripción del Origen del asesoramiento.

Desde tiempos inmemorables, los seres humanos se han valido del asesoramiento para aprender, corregir, mejorar, se, en innumerables campos de acción del diario vivir y del desempeño diario.

No hay dudas de que la experiencia adquirida, por la práctica, la experimentación y el aprendizaje de lo que los demás han puesto en marcha con éxitos o fracasos, edifican y ayudan a crear perfecciones de acciones y empresas en las que se está involucrado.

No podemos decir a ciencia cierta ,cuando la labor de asesorar hizo aparición en la humanidad ,aunque formalmente casi todas las ramas del saber ,han desarrollado métodos y sistemas de asesoramientos para poner en práctica acciones en determinadas áreas .:pero si estamos seguros a ciencia cierta hoy que el asesoramiento es parte fundamental del desarrollo y el éxito, de cualquier labor a realizar ,para determinar los pormenores y vías optimas para lograr el mejor desempeño.

Como se aplica el asesoramiento individual

Se aplica en visitas domiciliarias.
Diferencia entre educación para la salud individual y asesoramiento:
La educación para la salud es enseñanza y aprendizaje dirigido por el educador y el asesoramiento es un proceso de orientación a un individuo y es una forma de alcanzar soluciones a problemas que deben resolver ellos mismos (el individuo lleva la dirección)
En asesoramiento hay una relación entre individuo - asesor, éste ayuda a que el individuo solucione sus problemas:
Que reconozca solucionar sus problemas.
·         Ayudar a que el individuo haga frente al problema (trabajar conjuntamente)
·         Se debe evitar la dependencia que se pueda crear del individuo y el profesional.
·         No hacer juicios prematuros sin los elementos suficientes.
Debemos saber escuchar y que sea el propio individuo el que lleve la conversación (el asesor no lleva la conversación)
El asesoramiento individual se usa frecuentemente para ayudar a las personas que están tratando de dejar fumar. La revisión consideró los ensayos de asesoramiento proporcionados por un terapeuta entrenado que suministraba una o más sesiones con contacto personal, diferentes a la atención médica. Todos los ensayos incluían sesiones de más de diez minutos y la mayoría también incluía contacto telefónico como apoyo adicional. La revisión encontró que el asesoramiento individual pudo ayudar a los fumadores a que abandonaran el hábito de fumar pero, no hubo pruebas suficientes acerca de si el asesoramiento más intensivo era mejor.

La labor de asesoramiento se crea fundamentalmente a partir de prácticas como la formación permanente, la innovación educativa, la supervisión y la orientación, configurándose su identidad a medida que se va diferenciando de dichos quehaceres. Pero a veces, resulta extraño y difícil establecer diferencias entre ellos y sobre todo entre asesoramiento y formación del profesorado, fundamentalmente cuando trabajamos con modelos de formación orientados hacia el desarrollo profesional. Marcelo (1994) afirma que el concepto de desarrollo profesional presupone un enfoque en la formación del profesorado que valora su carácter contextual, organizativo y orientado al cambio, así como que tiene una connotación de evolución y continuidad que parece superar la tradicional yuxtaposición entre formación inicial y perfeccionamiento de los profesores. Comenta, igualmente, que el desarrollo profesional entendido como un proceso de aprendizaje mediante el cual alguien ha de aprender algo por sí mismo o apoyado en otros, dentro de un contexto concreto, implica un proceso de diseño, desarrollo y evaluación. Pero se trata de procesos que no se dan en el vacío, que requieren una estructura que facilite recursos materiales y humanos, que Asesoramiento para la Innovación P. Murillo Estepa.
Son muchas y variadas las definiciones que existen con relación a la labor de asesoramiento, pero casi todas recogen la interacción entre profesionales que implica su puesta en marcha. Pero como señala Zabalza (1996) se trata de un tema que no se puede considerar de forma aislada, sino en relación con una institución (la escuela), en el marco de un proyecto formativo (el curriculum) y con el propósito fundamental de dar respuesta a la diversidad. De esta forma, el asesoramiento a la escuela se construye desde diversos orígenes y sigue planteamientos muy diferentes, casi todos ellos con sus ventajas e inconvenientes. De todas formas, no pretendemos realizar una revisión exhaustiva del concepto asesoramiento, ni siquiera delimitarlo con relación a otros campos de actuación con los que fácilmente se puede solapar  (formación permanente, supervisión, innovación, orientación) o vincularlo con el concepto más amplio de apoyo, lo que se puede revisar en distintos autores que tratan sobre el tema (Nieto y Portela, 1992; Marcelo, 1994, 1996; Rodríguez Moreno, 1992,1996; Zabalza, 1996; Parrilla, 1996, 1998). Nuestro objetivo para el desarrollo de este punto del tema es más modesto: se trata de aproximarnos al concepto de asesoramiento y algunas de sus funciones, así como a la búsqueda de algunas características propias que le den identidad y que puedan diferenciarlo de otras actuaciones.
La caracterización del asesoramiento en la enseñanza es algo complejo y con gran variedad de alternativas y campos de influencia, llegando a constituir una práctica que utiliza modelos tomados de otras formas de actividad social, tanto en su conceptualización como en su desarrollo.
Además, estamos de acuerdo con Parrilla (1998) en que el modo más tradicional de trabajar en la enseñanza, incluso la propia organización de los centros, fragmenta en parcelas profesionales la responsabilidad educativa, situando al docente en una posición que limita su ámbito de acción al aula o a Asesoramiento para la Innovación P. Murillo Est.

Asesoramiento individual

El asesoramiento individual permite de forma directa, acceder a las técnicas y conocimientos sobre determinada área, conocer los pormenores de metodologías que permitan el desarrollo específico de un plan, proyecto, idea, trabajo o área de estudio.
Puede además dentro de u n área de grupo crear una condición individual y líder de guía que permite ahondar más en conceptos y análisis, estudiando de manera profunda las alternativas pertinentes en cualquier área de la que se obtiene la asesoría.
De una forma más personal el rendimiento y asimilación de una asesoría cuando es individual ,ahorra tiempo ,afianza de manera más efectiva los conocimientos recibidos y transmitidos y permite crear y validar opciones muy profundas y detallistas de los temas a tratar con una asesoría individual el asesorado recibe la atención y evaluación total del asesor ,el cual puede corregir ,afianzar crear o desplazar conceptos según amerite la evaluación de los objetivos y metas programados y que se quieren lograr.
La asesoría individual es la punta de lanza .para la optimización de la enseñanza de la información a aportar, e incide directamente en
Objetividad de lo expuesto para su puesta en pre-actica con fines específicos a corto mediano o largo plazo.

Papel o función del asesor

La función del asesor consiste en asumir, en la medida de lo posible, el marco de re­ferencia interno del cliente, en percibir el mundo como lo ve el asesorado, en percibir a este último tal como él mismo se ve, en dejar de lado al hacerlo así todas los percep­ciones recibidas desde el marco externo de referencia, y en comunicar al cliente parte de esta comprensión empática.

Hobbs, citado por estos autores, presenta las que según su criterio son las carac­terísticas de los asesores centrados en la persona, mientras realizan el asesoramiento:
1.     El terapeuta trata de comprender lo que está diciendo el orientado con refe­rencia al contenido, al sentimiento y la importancia que ello tiene para este úl­timo y de comunicar esta comprensión.
2.     El terapeuta interpreta lo que el orientado ha manifestado, al ofrecerle un resu­men o una síntesis de los sentimientos expresados.
3.     El terapeuta acepta simplemente lo que el orientado ha manifestado, añade al­guna señal que implique que ha sido comprendido.
4.     El terapeuta define al orientado, en un momento oportuno, considerado así des­de el punto de vista de este último, la naturaleza de la relación terapéutica, las expectativas de la situación y los límites de la relación terapeuta-orientado.
5.     El terapeuta trata de comunicarle al orientado, mediante gestos, postura, expre­sión facial y palabras, una sensación de aceptación y confianza en la capacidad de aquel para manejar sus problemas.
6.     El terapeuta responde a preguntas y suministra información cuando esas res­puestas parecen oportunas para el tratamiento, pero puede abstenerse de pro­porcionar información cuando en la pregunta parece hallarse implicada la cuestión de la dependencia.
7.     El terapeuta participa activamente en la situación terapéutica, se mantiene aler­ta, trata de advertir los matices afectivos, interrumpe al orientado, si es necesa­rio, para dejar claro que él comprende lo que aquél dice y siente.

En el asesoramiento en grupo, el facilitador establece un clima terapéutico, crea una relación basada en ciertas actitudes como una adecuada empatía, aceptación, afecto no posesivo, cuidado y autenticidad. Cuando el facilitador proyecta estas acti­tudes y surge el clima adecuado, se presume que los miembros dejarán caer sus de­fensas y trabajarán hacia metas personalmente significativas, lo cual llevará eventualmente a un cambio apropiado del comportamiento.
El facilitador del enfoque centrado en la persona se niega a aceptar la respon­sabilidad por el grupo y, más bien, alienta a los miembros a asumir esta responsabili­dad, suministra las condiciones antes mencionadas. Feixas y Miró (1993) mencionan que una de las nociones principales de este enfoque es el rechazo de la autoridad del terapeuta, pues es el propio orientado quien sabe lo que le lastima, qué direccio­nes ha de seguir, qué problemas son los iniciales y cuáles experiencias han estado profundamente enterradas.
Bozarth, citado por Corey (1989), menciona las siguientes características del pa­pel del orientador en un grupo de orientación centrado en la persona:
·       El orientador está dispuesto a participar como un miembro del grupo.
·       Demuestra disposición para intentar entender y aceptar a cada miembro del grupo.
·      Está dispuesto a compartir sus luchas cuando tales asuntos personales son oportunos y apropiados.
·      Está dispuesto a dejar de lado el poder de control y la imagen de experto y en cambio busca formas de lograr influencia personal.
·     Confía en la habilidad de los miembros de moverse en direcciones más positi­vas y saludables sin su asesoría.
·   El siguiente es un listado de procedimientos que no se consideran parte del re­pertorio de los orientadores:
·      Aconsejar.
·      Utilizar técnicas para iniciar la acción.
·       Diagnosticar y evaluar.
·       Estructurar e intervenir en forma directiva.
·       Dar a los miembros tareas para que las realicen fuera de la sesión.
·     Por el contrario, se señala, el enfoque centrado en la persona da énfasis a cier­tas actitudes y habilidades como una parte necesaria del estilo del facilitador. Estas son:
·         Escuchar de una manera activa y sensible.
·         Reflejar.
·         Clarificar.
·         Resumir.
·         Compartir experiencias personales.
·         Enfrentar y comprometer a otros miembros del grupo.
·         Demostrar respeto por los miembros y mostrar una actitud no evaluativa hacia ellos.
·         Apoyar a los miembros.
·         Acompañar al grupo en lugar de dirigirlo.
·         Afirmar la capacidad de los orientados en su autodeterminación.